Inercia de la muerte. ¡Qué distancia
me aleja ya, segura, de lo humano!
Aquella rosa que murió en mi mano
será pronto recuerdo de fragancia.
Silencio de silencios. En mi estancia
diluye su perfil lo cotidiano
y retorna sin hieles a su arcano
esa amargura que la vida escancia.
Nada será del todo lo que ha sido.
Voy a ofrecer al sello del olvido
mis párpados febriles y mis labios
que inmoviliza el rictus de lo eterno.
¡Quiero escapar indemne del infierno
que arde en la trama de tus besos sabios!
(Ernestin de Champourcin)
No sabré mucho de poesía, pero me encanta. En este blog intento recopilar mis fragmentos favoritos.
Mostrando entradas con la etiqueta Ernestina de Champourcin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ernestina de Champourcin. Mostrar todas las entradas
domingo, 20 de septiembre de 2015
martes, 1 de septiembre de 2015
"Tres palabras...", de Ernestina de Champourcin
Tres palabras tres clavos
sujetándose el cuerpo;
tres alas en mi alma
sosteniéndome el vuelo.
El día se hizo luz
cuando rompí el silencio.
Después... Tú ya lo sabes.
Resucité hacia dentro.
Fui distinta y la misma.
Me despojé en secreto
y me quedé sin mí
por llenarme de cieno.
Tres palabras; tres clavos
para aquietar mi cuerpo
y despertar mi alma.
Tres flechas en lo eterno.
Tres dones de Tu Amor...
Tres rosas en mi cieno...
(Ernestina de Champourcin)
sujetándose el cuerpo;
tres alas en mi alma
sosteniéndome el vuelo.
El día se hizo luz
cuando rompí el silencio.
Después... Tú ya lo sabes.
Resucité hacia dentro.
Fui distinta y la misma.
Me despojé en secreto
y me quedé sin mí
por llenarme de cieno.
Tres palabras; tres clavos
para aquietar mi cuerpo
y despertar mi alma.
Tres flechas en lo eterno.
Tres dones de Tu Amor...
Tres rosas en mi cieno...
(Ernestina de Champourcin)
sábado, 14 de febrero de 2015
"La voz del viento", de Ernestina de Champourcin
Búscame en ti. La flecha de mi vida
ha clavado sus rumbos en tu pecho
y esquivo entre tus brazos el acecho
de las cien rutas que mi paso olvida.
Despójame del ansia desmedida
que abrasaba mi espíritu en barbecho.
El roce de tus manos ha deshecho
la audacia de mi frente envanecida.
Navegaré en tus pulsos. Dicha inerte
del silencio total. Ávida muerte
donde renacen, tuyos, mis sentidos.
Ahoga entre tus labios mi tristeza,
y esta inquietud punzante que ya empieza
a taladrar mi sien con sus latidos.
(Ernestina de Champourcin)
ha clavado sus rumbos en tu pecho
y esquivo entre tus brazos el acecho
de las cien rutas que mi paso olvida.
Despójame del ansia desmedida
que abrasaba mi espíritu en barbecho.
El roce de tus manos ha deshecho
la audacia de mi frente envanecida.
Navegaré en tus pulsos. Dicha inerte
del silencio total. Ávida muerte
donde renacen, tuyos, mis sentidos.
Ahoga entre tus labios mi tristeza,
y esta inquietud punzante que ya empieza
a taladrar mi sien con sus latidos.
(Ernestina de Champourcin)
martes, 23 de julio de 2013
"Amor de cada instante...", de Ernestina de Champourcin
Amor de cada instante...
duro amor sin delicias: cadena cruz, cilicio,
gloria ausente, esperada,
gozo y tortura a un tiempo;
realidad de los siglos, gracias por ser y estar
en el nunca y el siempre.
Pues, mi ejercicio, ahora, es amarte en la ausencia,
y aferrarme a esta nada porque también es tuya
y beber ese polvo de soledad y vacío
que es Tu don del momento y Tu clara promesa.
Y por eso me obstino contra lo más cercano,
huyendo de lo fácil -metal a flor de agua-,
por Ti también me acojo a lo que nadie sabe.
Y así voy caminando por este desconcierto
oscuro y luminoso, por este amor amargo,
veteado de gloria...
duro amor sin delicias: cadena cruz, cilicio,
gloria ausente, esperada,
gozo y tortura a un tiempo;
realidad de los siglos, gracias por ser y estar
en el nunca y el siempre.
Pues, mi ejercicio, ahora, es amarte en la ausencia,
y aferrarme a esta nada porque también es tuya
y beber ese polvo de soledad y vacío
que es Tu don del momento y Tu clara promesa.
Y por eso me obstino contra lo más cercano,
huyendo de lo fácil -metal a flor de agua-,
por Ti también me acojo a lo que nadie sabe.
Y así voy caminando por este desconcierto
oscuro y luminoso, por este amor amargo,
veteado de gloria...
(Ernestina de Champourcin)
lunes, 16 de abril de 2012
"Danza en tres tiempos", de Ernestina de Chamourcin
1
¡Danzo roja y sin mí!
A fuerza de pisarlo,
mi círculo maldito se abre en puntas de estrella.
-La música del tiempo
gira leve y pausada
bajo mi planta ebria-.
¿Es mío el pie desnudo con la rosa de sangre
que dibuja perfiles en el silencio azul?
--------------------------
2
Danzo inmóvil,
parada al margen de mí misma.
Quietud vertiginosa...
Libre de voz y gesto, soy, lejana de todo.
¡Soy yo en mis orillas!
--------------------------
3
¡Danzo gris y cansada!
Pesadamente busco -sin puerta-
los umbrales.
¿Quién se empeñó en borrarlos
encerrándome en mí?
¡Danzo gris y cansada!
Mi pie jadea, muere,
estilizado en ala...
Fuera de mí -ya siempre- danza el compás eterno.
(Ernestina de Champourcin)
domingo, 19 de febrero de 2012
"Final", de Ernestina de Champourcin
¿Quién podrá detener la huida incontenible
la constante agonía de avance y retroceso
de nuestros hombres-islas, de nuestras islas-hombres?
Huir no es renacer o cambiar de lugares.
No confundáis jamás huida y cobardía,
huir no será nunca poner tierra por medio.
Porque huir no es marchar hacia otro refugio.
Es lanzarse al vacío, ceder a un arrebato
de pasión que no espera.
Cuando huyen las islas es que algo las espera
para manchar acaso el cristal de sus sienes
y entonces brotan alas en todos los senderos
y hay algo que sublima lo mezquino y lo pobre.
la constante agonía de avance y retroceso
de nuestros hombres-islas, de nuestras islas-hombres?
Huir no es renacer o cambiar de lugares.
No confundáis jamás huida y cobardía,
huir no será nunca poner tierra por medio.
Porque huir no es marchar hacia otro refugio.
Es lanzarse al vacío, ceder a un arrebato
de pasión que no espera.
Cuando huyen las islas es que algo las espera
para manchar acaso el cristal de sus sienes
y entonces brotan alas en todos los senderos
y hay algo que sublima lo mezquino y lo pobre.
(Ernestina de Champourcin)
jueves, 2 de febrero de 2012
"Cartas cerradas", de Ernestina de Champourcin
No sé hablar de esas cosas que se han puesto de moda:
basura en las esquinas y vómitos de perro,
hedores adheridos al quicio de las puertas;
esa puerta en bostezo de hotelucho o cantina…
La poesía "social" no se me da tampoco…
-¿Poesía sin misterio es acaso poesía?
y prefiero callarme y acercarme al problema
llevándoles Tu amor que lo resuelve todo.
Por eso te dedico estas cartas cerradas
que Tú has leído ya infinidad de veces.
Si Tú quieres que otros alcancen a leerlas
haz que el sobre cerrado se transparente un día.
Poesía de "protesta"; poesía con "mensaje":
que cada uno tome en ella lo que quiera.
La vida del poeta es dialogar contigo.
Y que después Tú solo lo expliques al que lee…
(Ernestina de Champourcin)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)